JUCHITÁN DE ZARAGOZA.-“Los habitantes del Istmo de Tehuantepec, que sufrieron los mayores efectos del terremoto del pasado jueves 7 de septiembre, tienen que ser atendidas por el estrés postraumático que presentan o de lo contrario se vivirá un crisis de salud mental en la región”, advirtió el director médico de la Fundación Medical Impac, Giorgio Alberto Franyuti Kelly.
Con experiencia en situaciones de desastre y extrema marginación en África y Gaza manifestó que la ansiedad y el estrés postraumático son cosas que se ven día a día en este tipo de desastres y la única forma de tratarlo es brindar apoyo secundario por parte de psicólogos.
“Las brigadas de auxilio no se reservan únicamente al apoyo médico, hay lesiones, depresión o enfermedades de la mente que tienen que ser atendidas, en estos casos, al menos lo que hemos visto en Juchitán es que sí hay mucho estrés postraumático, especialmente por las réplicas del sismo, les trae demasiada angustia el hecho de que se pueda repetir la magnitud del fenómeno y que puedan acabar perdiendo la vida”.
Franyuti Kelly subraya que si no hay una atención médica adecuada a las personas se pueden presentar trastornos depresivos o suicidas. “Yo tuve una experiencia semejante en Gaza, hace como tres año, y únicamente se puede superar esta situación con terapia”.
-¿No toman en cuenta esto las políticas públicas en materia de salud?
-No. En las comunidades que hemos visitado no hay ni siquiera primer contacto con médicos y eso es muy reprobable por parte de las autoridades sanitarias. Es triste que la ayuda se concentre en pocos lugares, cuando hay tantas poblaciones que aun sufren el olvido institucional.
-¿Quiénes son más proclives a este tipo de traumas?
-Los niños porque van a crecer con inestabilidad emocional y social. Todo esto va a generar repercusiones psicológicas el resto de sus vidas, si no se llega a tratar.
El médico reconoce que el Plan D-N-III es uno de los mejores del mundo para la atención de la población en caso de desastres y se ejecuta de manera muy coordinada, “sin embargo el apoyo secundario, lo que va a seguir después, no tiene atención y ahí es donde van a venir los problemas”.
“Ahorita la gente tiene toda la atención, sobre todo en las cabeceras municipales, pero debemos enfocar el apoyo médico a mediano y largo plazo, porque es ahí donde se generan diversos problemas de salud, como los traumas, que sin dudan van a requerir atención”.
-¿Tienen experiencia sobre medicina del desastre?
-Sí, hemos estado en Zambia, Ghana, Gaza.
Destaca que él mismo se encuentra impactado porque nunca había acudido a apoyar a gente que hablara español.“En realidad estoy conmocionado, porque es mi país y me siento vulnerado; eso me causa mucho estrés y angustia”.
-¿Se imaginó el desastre así?
-No.