JUCHITÁN, OAX.- Luz María López Cabrera es una enfermera con 24 años de servicio que labora de 8 de la mañana a las 8 de la noche en la clínica de salud de la colonia Gustavo Pineda los fines de semana, pero no en el interior del inmueble público, sino en la banqueta, en plena calle.
La enfermera fue reasignada por las autoridades de la Secretaría de Salud a la clínica de la colonia popular de Juchitán, desde el 11 de junio, por lo que el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 02, Daniel López Regalado, dio la orden al responsable de la unidad Víctor Hernández Santiago.
A pesar de eso, los directivos colocaron un aviso en la entrada de la unidad para informar a los derechohabientes que no hay servicio los fines de semana y días festivos, por no tener personal, por lo que los sábados y domingos cierran el centro y dejan a la enfermera fuera.
“Ya reporté la situación a las autoridades de la Jurisdicción pero no hay respuesta, llevo cuatro fines de semana dando la atención en la calle porque los compañeros y el responsable de la unidad le pone llave. Alegan que es un asunto político conmigo, pero nadie hace algo para solucionarlo y aquí estoy de ocho a ocho dando el servicio”, explicó López Cabrera, mientras atiende a pacientes debajo de una buganvilla.
La situación de la enfermera viene desde el 2013, cuando se le acusó de supuestamente difamar a sus directivos, por lo que sus compañeros de trabajo solicitaron su cambio, ella exigió una investigación de las denuncias, pero nunca se realizó y la cambiaron a otra clínica, pero continúo exigiendo una investigación y al final las autoridades de Salud la reintegraron a su base, la clínica de la Colonia Gustavo Pineda.
“Para no confrontarme con mis trabajadores, me asignaron los fines de semana y los días festivos, pero ni así, ahora le ponen llave a la reja y no me permiten dar el servicio. Hace dos semanas pensé que no abrieron porque murió el doctor responsable de la unidad los fines de semana, pero ya son cuatro semanas y no me dejan entrar”, detalló la enfermera.
En los últimos cuatro fines de semana, Luz María López Cabrera lleva atendiendo en la calle a 96 personas, entre ellas embarazadas y niños, por lo que el Comité Vecinal de la Colonia Gustavo Pineda ya está molesto por la situación que viola el derecho que tienen los habitantes a una atención digna.