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Tromba los dejó sin casa

Foto(s): Cortesía
Redacción

SALINA CRUZ, OAX.- La vida de Alondra y Christian cambió en siete minutos, el tiempo que duró el paso de la devastadora tromba del jueves pasado en Salina Cruz. Apenas ese lapso bastó para que su patrimonio colapsara debido a las fuertes lluvias y huracanados vientos derivados de la interacción de los frentes fríos 45 y 46 de la semana pasada.


El joven matrimonio, un año de casados, vio destruido el hogar que con mucho esfuerzo lograron construir en la colonia Hidalgo Poniente. La pareja recuerda que el pasado, fue un jueves fatal. Se dañaron apararos electrodomésticos, el colchón se tuvo que secar al sol y solo pudieron recuperar unas cuantas láminas.
“Gracias a Dios no estaba en mi casa”, comentó Alondra, joven madre de 18 años.
Y prosiguió: “había salido de compras con mi suegro cuando pasó todo esto, cuando le hablaron a él que se viniera pronto a la casa ya que la tromba había volado todas las láminas, al llegar acá ya casi me desmayo cuando vi como había quedado mi casa, un lugar que mi suegro nos dio en obra negra y nosotros con esfuerzo acondicionamos para vivir”.
El relato de la mujer incluyó lamentos y una marcada tristeza. “Perdí mis aparatos y se mojaron todas mis cosas, ahora estoy viviendo en casa de mi abuela, a ver qué tiempo dilatamos en arreglar la casita”.
“Todas las láminas se volaron, los tubulares también, algunos quedaron doblados debido a la fuerza de la tromba, hubo láminas que levantamos a más de 80 metros de la casa, mi tele y mi video se mojaron al igual que toda mi ropa, colchones, juguetes de mi niño”, recordó.
El panorama para la familia de Alondra no es alentador. La madre de un pequeño de escaso un año de edad, contó que pasara demasiado tiempo para que ella y su pareja logren reunir el dinero para reponer las cosas que se echaron a perder y reacondicionar la casita.
“Mi esposo es taxista y estamos al día, esperamos que alguien nos brinde la ayuda que necesitamos. Me da mucha tristeza ver todas mis cosas regadas por el pasillo y por los cuartos, me dan muchas ganas de llorar cada que lo veo, pero me da más tristeza saber que nadie venga a ver siquiera los daños y ver en qué nos pueden apoyar”.
“Dios sabe por qué pasan las cosas, esto no fue algo que nosotros hubiéramos deseado y también qué bueno que no estábamos en la casa; sino, capaz hubiera sido una tragedia, ya que mi niño está pequeño y si nos hubiera caído uno de los tubulares, lo bueno de todo esto es que estamos con bien, no nos pasó nada, lo material lo podemos recuperar aunque nos tardemos un poco, pero sé que vamos a salir adelante”, confió la mujer.


“Lo bueno de todo esto es que estamos con bien, no nos pasó nada, lo material lo podemos recuperar aunque nos tardemos un poco, pero sé que vamos a salir adelante”.


ALONDRA.
DAMNIFICADA.