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Turba casi lincha a ladrón en Ixtepec, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

CIUDAD IXTEPEC, Oaxaca.- Las bodas son momentos de alegría para todos, formarán parte de la cual se sostiene la estructura social: la familia. Vendrán nuevo seres y serán parte del futuro. El fin de semana una pareja decidió compartir ese momento con amigos y conocidos; pero nunca pensaron que uno de los asistentes casi termina linchado.


El nombre del hombre que acusan de “mano larga” es Jamed, fue uno de los que asistió a la boda que se realizó en el salón de usos múltiples Kareka, ubicado sobre la calle Francisco I. Madero, de la Sexta Sección.


Tentaciones


Todo transcurría sin novedad, en medio de algarabía, cervezas y amigos, nada fuera de los normal en una fiesta de este tipo. Pero al filo de las 18:00 horas, a decir de testigos, a Jamed se le ocurrió tomar algo que no le pertenecía; el joven según señalamientos, le arrebató una mariconera a una niña que en su interior llevaba una tablet, un celular y 250 pesos.


El señalado decidió abandonar el lugar ya que no tenía nada más que hacer en dicho sitio, así, con el botín en sus manos salió del lugar; sin embargo, para la mala fortuna de Jamed, fue visto por los familiares de la niña, quienes le dieron alcance a media cuadra del salón.


Primero fue interrogado y rodeado, una vez que fue sometido por los familiares, estos se encargaron de darle una “calentadita”, para que devolviera lo hurtado, debido a la forma en que le fueron pedidas las cosas; Jamed presuroso las devolvió con la esperanza de ya no recibir más golpes.


Pero esto no calmó la ira de sus captores, quienes bajo los influjos del alcohol exigían el efectivo que no aparecía. Así que la dosis siguió para que Jamed tuviera la amabilidad de entregarlo. En medio de los golpes que recibía, Jamed dijo que el dinero se lo había a dado a un amigo de farra.


Lo rescatan


Una llamada oportuna al 911, advirtió a la Policía Municipal de lo que ocurría, rápidamente se apersonaron para salvar la integridad física de Jamed, ya que la turba enfurecía cada vez más, y pudo tener un terrible fin para Jamed.


En medio de gritos y señalamientos, el actuar rápido de los uniformados evitó cosas más desagradables y Jamed fue trasladado a los separos de la Comandancia Municipal, en donde enfrentará los cargos que pondrán sus víctimas y al mismo tiempo victimarios.