JUCHITÁN, Oaxaca.- El espíritu navideño no se hace presente en la ciudad zapoteca, o tal vez se lo robaron porque la delincuencia va detrás de todo lo que hay de valor en las calles.
La madrugada de este sábado un grupo de sujetos armados intentó robarse un cajero automático; pero el golpe falló porque se avisó a la Policía y los vándalos se dieron a la fuga. Aunque se habla de una supuesta banda, los métodos han variado en los últimos caso, lo que hace creer que hay más sujetos dispuestos a intentar estos actos ilícitos.
Marrazos en la madrugada
La Policía Municipal y la Policía Estatal se desplazaron a la avenida Efraín R. Gómez, entre las calles 5 de Septiembre y 5 de Mayo de la Tercera Sección, al ser avisados de hombres armados en el banco Banorte.
El reporte de los vecinos al servicio de emergencias era que, los ladrones usaban marros para intentar desprender el cajero automático y llevaban varios minutos en aquel esfuerzo de obtener el pesado equipo.
Las patrullas ululaban en su camino hasta la escena, eran pasadas las 01:00 horas cuando pusieron pies en la escena, sin embargo, ya no estaban los maleantes. Les informaron que se subieron a un vehículo y huyeron por la calle 5 de Mayo.
Se rastreó la zona, por riberas del río Los Perros encontraron un vehículo abandonado y se cree que es el que usaron los asaltantes para alejarse del banco, y después siguieron su escape a pie.
Los policías revisaron la zona del cajero automático y confirmaron que no se lo habían llevado, estaba -dañado- en su lugar. Se procedió a resguardar la institución bancaria y se informó al Ministerio Público.
Con los primeros rayos del sol se pudo ver con claridad la magnitud de los destrozos efectuados por los vándalos en su intento por arrancar la unidad.
Tres fracasos
Desde que comenzaron los atracos a cajeros automáticos en Juchitán la efectividad de los ladrones cayó de forma considerable, pero no por la actuación de la Policía, es por los “nuevos” métodos que usan.
Los ciudadanos temen que en algún momento se dé un enfrentamiento entre los policías y la presunta banda que ha recorrido el Istmo en busca de las máquinas.