SALINA CRUZ, Oaxaca.- La venta de huachicol en Salina Cruz ha cobrado mayor fuerza porque el precio de los combustibles ha excedido las posibilidades de los usuarios y porque en las gasolineras establecidas no despachan litros completos.
La anterior, es la defensa básica de algunos consumidores consultados que, sin rubor, compartieron que han recurrido a este producto.
A simple vista, los expendios de huachicol en Salina Cruz se han multiplicado. En la mayoría de los casos, se trata de "secretos a voces" sobre tal o cual punto, donde la venta de combustible de precedencia ilícita se da a la luz del día, sin que autoridad alguna pueda poner freno a una práctica que merma las ganancias de Petróleos Mexicanos (Pemex), pone en riesgo a los propios expendedores -y vecinos-, motiva desajustes en los vehículos y se ha convertido en un delito altamente rentable para los grupos criminales.
La fuente consultada, misma que exigió el anonimato, sostuvo que el porcentaje mayor del combustible ilegal que aquí se vende es extraído de la propia refinería Antonio Dovalí Jaime, en cantidades que no logran ser detectadas por el personal de seguridad.
El botín
En fecha reciente, el 2 de septiembre, un presunto trabajador fue detenido por elementos de la Policía Municipal de Salina Cruz; el individuo fue sorprendido cuando sustraía material y combustible de la refinería. Horas después, se deslindó al detenido de cualquier vínculo con Pemex. El hombre es vecino de la colonia Hugo Mayoral y fue puesto a disposición.
La vocería del municipio porteño detalló en un comunicado aquel día que la detención se logró durante el recorrido de vigilancia de la policía municipal sobre la carretera que conduce a la agencia municipal de Boca del Río, a las afueras de la portada 5 de la refinería.
En el punto fue encontrado un hombre que vestía uniforme de Pemex y que sacaba bidones del interior de la refinería y los acomodaba dentro de una camioneta.
El sujeto fue sorprendido con 18 bidones con capacidad de 20 litros cada uno, dos bidones de 10 litros, siete botellas de 5 litros y una botella con capacidad de 1.5 litros conteniendo líquido con las características de gasolina, haciendo un total de 450 litros de combustible asegurado.
En una nota del periódico El Universal, fechada en febrero pasado durante una visita a Salina Cruz, el director general de Pemex, Carlos Treviño Medina reconoció que en los robos a la petrolera en todo el País, se ha descubierto la participación de trabajadores de la propia empresa, los cuales -aclaró- fueron sancionados y despedidos.
Pemex
La empresa productiva del estado es la principal afectada por el robo de su producto, ya sea en los ductos -sobre todo en la zona norte de la región, considerada Foco Rojo por este ilícito- o en las mismas instalaciones de la refinería Ing.Antonio Dovali Jaime en el puerto.
Al respecto las pérdidas han sido millonarias; según datos oficiales de esa dependencia, durante el 2017 acumularon un monto de 20 mil millones de pesos, mientras que en lo que va del año -2018- se ha incrementado hasta en 30 mil millones de pesos, lo que supone pérdidas considerables y que se acumulan en perjuicio de la petrolera.
Junio, Mes Negro
De acuerdo con una investigación y trabajo de análisis realizado por NOTICIAS, junio del 2018 fue el mes donde mayor repunte tuvo este delito. Durante el sexto mes del año, la Secretaría de Seguridad Pública reportó que se decomisaron 16 mil 895 litros de gasolina, con un valor de 307 mil 320.05 pesos.
Conforme la información, obtenida a través de una investigación hidrográfica, en junio se registró la recuperación de 14 mil 349 litros de hidrocarburo; más del 90 por ciento de lo informado por la Policía Estatal. El reporte de la Secretaría es muy general y no detalla las cantidades por región o municipio; por tanto, se desconoce dónde se dio el aseguramiento de los 2 mil 546 litros faltantes.
Hasta julio del 2018, de acuerdo con el Reporte de tomas clandestinas, elaborado por Petróleos Mexicanos, en Oaxaca se detectaron 80 tomas clandestinas en distintas regiones del estado. Los mayores decomisos se han realizado en los municipios de Juchitán de Zaragoza, Matías Romero Avendaño y El Barrio de la Soledad.
Vehículos sufren
Personal calificado en materia de reparación de vehículos que han sufrido daños en su sistema de gasolina por utilizar huachicol, indicaron que la población toma esta opción para "aligerar" sus gastos con la adquisición más barata; explican que las consecuencias pueden ser devastadoras para los vehículos.
El producto, explicó el mecánico consultado, está por lo general contaminada y en algunas ocasiones rebajado con agua, lo que ocasiona que se obstruya el sistema de gasolina, que incluye el filtro, inyectores, bomba y depósito.
Con estas condiciones el motor padece apagones, no acelera como lo debe hacer un vehículo sobre todo si es de reciente modelo, entre otras fallas en dicho sistema, y de resultar dañado el tanque de gasolina debe ser retirado para cambiar el filtro y limpiar por completo todo el sistema, lo que supone un costo que puede variar de acuerdo a la marca del automóvil.
En promedio, por una falla de estas características el costo es de 600 pesos o más, y de detectar alguna otra el costo de la reparación se incrementa, según distintas versiones hasta en cinco mil pesos.
La mayor ventaja del huachicol es su aparente "bajo costo". Un litro de este producto en Salina Cruz ronda los 16 pesos; o bien, se pueden conseguir hasta 20 litros por 320.00 pesos o hasta 270.
Mal de mucho, consuelo...
En tanto, las estaciones de servicio el litro de gasolina, magna o premium, rebasa los 20 pesos.
Si bien es cierto, dicen consumidores el precio es casi igual y la calidad del producto es menor, al menos los vendedores de huachicol les entregan "litros de a litro" y eso es algo que en ninguna de las cinco gasolineras que operan en el puerto garantizan, dijo un taxista.
Profeco
Pero las quejas en torno a que las estaciones de servicio no despachan litros completos se quedan en la sobremesa, pues en la oficina de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) no existen expedientes al respecto.
En esa dependencia, reveló su titular María Jiménez, no han recibido quejas formales para que sea el área de Verificación de pesos y medidas la que se encargue de supervisar el correcto funcionamiento de las bombas despachadoras.
De ahí que la funcionaria enfatizara la necesidad de que la ciudadanía debe presentar sus quejas para agilizar los procesos de verificación en toda la región del Istmo de Tehuantepec conforme a los protocolos que establezca la misma autoridad.
Fue en agosto del 2014 que la Profeco clausuró cinco bombas en una estación de servicio que no cumplía.
En febrero de 2018, durante un operativo, fueron clausuradas 70 gasolineras en todo el país, al no poder comprobar la procedencia lícita del combustible expendido.