Se trata de Lorenzo A. G. T., originario de Loma Bonita, a quien se le ejecutó el mandato judicial por el crimen de Gregorio H. C., ocurrido en la comunidad de Palomares.
El repartidor de tortillas, Raymundo G. G., de 30 años de edad fue interceptado al desplazarse en su motocicleta en la calle principal de la comunidad para repartir tortillas