La decisión se tomó para garantizar la seguridad de los estudiantes y personal docente, debido a los fuerte vientos que soplan en la zona, debido al paso del Frente Frío número 27.
Las intensas rachas de viento, de 120 km/h velocidades comparables a las de un huracán categoría 1, sorprendieron a los transportistas en la zona de mayor peligro.
Hasta el momento, las brigadas de auxilio han intervenido en múltiples incidentes, destacando la remoción de árboles caídos, el aseguramiento de techumbres de lámina desprendidas