El crecimiento poblacional reduce drásticamente las áreas verdes. Extensiones de vegetación se han perdido con el paso del tiempo. Ante este contexto, es importante la creación de espacios verdes, que nos ayuden a limpiar el ambiente y a la diversificación de la biodiversidad de flora y fauna, los cuales son importantes.
La falta de áreas verdes ha impactado negativamente y de forma paulatina en el balance ecológico municipal de Tehuantepec: el déficit de árboles para garantizar un ambiente seguro. Otro problema es que la ciudad se va quedando con pocas especies endémicas de plantas, pues varias han desaparecido y otras van por el mismo camino, advirtió el ambientalista Jesús Hernández Santiago.
Aseguró que los efectos de la escasez de vegetación natural traen, entre otras consecuencias, problemas a la salud la cual está asociada a la mala calidad del aire.
Así mismo, producto del crecimiento de la mancha urbana, la tala inmoderada, los asentamientos irregulares y la proliferación de tiraderos clandestinos a cielo abierto están acabando con el único pulmón que tiene el municipio camino real Mixtequilla- Tehuantepec.
La destrucción del entorno natural es de hasta un 80 por ciento, y las pocas áreas verdes que aún quedan se encuentran en peligro de extinción ante el crecimiento de la mancha urbana.
Actualmente es más común encontrar zonas donde ya no hay árboles y, en su lugar, se observan construcciones de viviendas y caminos abiertos por el hombre.
Para el coordinador del Centro de Orientación para el Mejoramiento del Ambientes (COMA), Jesús Hernández, los paisajes que rodeaban las grandes llanuras de este municipio se van acabando por la destrucción de grandes extensiones de bosques vírgenes o primarios.
Hernández Santiago sostiene que el problema de la deforestación obedece a la falta de medidas que defiendan estás áreas, no hay espacios protegidos en la planicie que es donde se da el mayor problema, a diferencia de la zona rural.