JUCHITÁN, Oaxaca.- Unas 12 familias de Santa María Xadani, damnificadas por los sismos de septiembre pasado, han tenido que recurrir a la presión contra la constructora que se comprometió a construir sus viviendas con el recurso que les otorgó el Estado, a través de las tarjetas Fonden.
Así lo reveló quien fuera uno de los fundadores de la COCEI en Juchitán, Manuel Vázquez Nicolás, quien señaló que intervino en el problema -a petición de los afectados- para presionar a la empresa Fadha, oriunda del Estado de México, para que les respondiera a las familias que entregaron sus tarjetas.
Se trata -dijo- de un problema que inició hace seis meses, a las pocas semanas de que les entregaran las tarjetas Bansefi a las familias de Xadani; fue entonces cuando aparecieron algunos gestores de esta empresa, vecinos de la población, quienes se encargaron de hablar a la gente.
“Convencieron a la gente para que entregaran sus tarjetas pero después no pasó nada; se presionó para que comenzaran con las obras y a duras penas hicieron caso, pues decían que algunas tarjetas no tenían saldo”.
Señaló que después de que colocaran la base de al menos cuatro viviendas, de nueva cuenta pararon las obras, sin que les explicaran los motivos a las familias, que preocupadas ante el inicio de las lluvias, volvieron a presionar para que reanudaran los trabajos.
“Hablamos con Pastor Hernández, de la Segego y se logró acordar con la empresa reiniciar los trabajos, pero a los pocos días, nuevamente se detuvo todo y por ahí supimos que fue porque no le pagaron la semana a los albañiles”.
Añadió que la empresa en su defensa, les informó que le había entregado los recursos a uno de los encargados de la obra, pero desapareció del pueblo y se llevó el dinero de los trabajadores.
Este lunes, de nueva cuenta se sentaron a dialogar con quien dice ser representante de la Segego, Pastor Hernández, esperanzados en que esta vez, la empresa constructora termine las casas “pues ya se llevó el dinero de las tarjetas”.