JUCHITÁN, Oaxaca.- Con las lluvias renacen los nenúfares en los humedales, en estanques a orillas de las carreteras y pequeñas lagunas que todavía no han sido sepultadas por la mancha urbana; los niños acuden a éstos espacios para recolectar el xtagabe’ñe’ y la mudubina, y venderlos.
El esfuerzo
Una de las lagunas más representativas es la que está ubicada en la zona llamada Biahuidó' en donde sobrevive un cuerpo de agua, rescatado en 2014 por los campesinos y vecinos de la Octava Sección; para ello metieron una excavadora para desazolvar el área, pues había sido un basurero y trasplantaron raíces de las nenúfares.
Dentro del proyecto de rescate de los campesinos, financiado por el gobierno, se dieron pláticas y recorridos por el lugar por parte de un biólogo a los niños de las escuelas primarias de Cheguigo y se procedió a cercar la laguna.
La infamia
Con los años el espacio fue vandalizado y robadas las cercas de alambre; en febrero de 2020 un grupo de personas lideradas por Juan Carlos Terán invadieron parte la laguna y la rellenaron con escombro.
El sitio está ubicado dentro del perímetro delimitado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de ahí que funcionarios y arqueólogos de la institución acudieron a platicar con el dirigente, sin lograr la retirada de los invasores que éste 2021 celebraron un año de la fundación de su colonia.
Riqueza arqueológica
El sitio llamado laguna Biahuidó' es en realidad un conjunto de lagunas en donde se ubican vestigios arqueológicos de los más importantes de la región del Istmo, al ser una de los más antiguos asentamientos humanos de todo el estado, más que Guie' ngola y Monte Albán.
Según el arqueólogo Agustín Delgado, en la zona arqueológica se asentó una cultura 950 años antes de Cristo (conocido como Preclásico Medio) y abandonaron el lugar 200 años después de Cristo (Protoclásico), más de mil años según el tiempo calculado siguiendo la técnica de la escaligrafía.
La zona ha sufrido intentos de invasión como el que realizó el grupo político de Alberto Reyna Figueroa, que tuvo que abandonar ante la protesta de vecinos y activistas.
Actualmente dentro del perímetro del sitio está asentada una colonia popular cercana a la carretera Transístmica, llamada "Zapoteca" e invadida por el grupo político del edil Emilio Montero Pérez.
Sin esperanzas
Los activistas que defendieron la laguna en años pasados denunciaron que no hay esperanza de evitar que la zona siga siendo invadida para asentamiento humano -el perímetro nuclear en donde están asentados los vestigios y montículos aún es área de cultivo- ya que el Ayuntamiento, a quien le corresponde defender el patrimonio de los zapotecos está encabezado por sus invasores.