SANTA MARÍA JALAPA DEL MARQUÉS, OAXACA.- En este municipio del Istmo de Tehuantepec, donde el Gobierno Federal tiene una enorme deuda social, por el sacrificio que hicieron sus habitantes al ser desplazados de sus hogares y perder sus mejores tierras cultivables por la construcción de la Presa ‘Benito Juárez’, el desarrollo simplemente no llega. Han sido más de 50 años de larga espera.
Esto, a pesar de figurar entre los municipios incluidos en las Zonas de Atención Prioritaria Urbana desde el 2012 y hasta el 2016, de acuerdo a los criterios generales emitidos por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social.
UNA HISTORIA DE MARGINACIÓN
Esta presa fue construida de 1957 a 1961 para captar las aguas de los ríos Tehuantepec y Tequisistlán principalmente, y fue inaugurada por el entonces presidente de México, Adolfo López Mateos.
Según el sitio http://www.skyscrapercity.com en su apartado Grandes Presas, la superficie de esta obra hidráulica es de 7794.20 hectáreas y su capacidad es de 946.5 millones de metros cúbicos.
Fue concebida por la entonces Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), para dotar de un sistema de riego a la región, creando el Distrito de Riego 019 Tehuantepec.
Beneficia a las tierras de 10 municipios del Istmo: Santa María Mixtequilla, Santo Domingo Tehuantepec, San Blas Atempa, San Pedro Huilotepec, San Pedro Comitancillo, Asunción Ixtaltepec, El Espinal, Juchitán de Zaragoza, Unión Hidalgo y Santa María Xadani.
También, abastece de agua a la Refinería ‘Antonio Dovalí Jaime’ de Salina Cruz, a fin de evitar el calentamiento de sus sistemas de producción, que a la postre fue la principal beneficiaria de este proyecto.
En forma increíble en Jalapa del Marqués, que fue la única afectada por esta obra, sólo el 15 por ciento del total de terrenos existentes en el municipio son de riego y el 20 por ciento todavía es de temporal, según revela su Plan Municipal de Desarrollo Rural Sustentable.
Las mejores tierras cultivables y sus ancestrales sistemas de siembra, que les daban a los jalapanecos tres cosechas al año, simplemente quedaron bajo el agua.
Después de ser conocida como ‘la Mesopotamia del Istmo’, Jalapa del Marqués fue reubicada en la parte alta y árida de la zona, poco apta para el cultivo de granos que los campesinos estaban acostumbrados a sembrar.
En 1961 a los jalapanecos les fueron restituidas 529 hectáreas, en reposición a las que fueron inundadas por el vaso de la presa; posteriormente en 1962, se incrementó la indemnización a 701 hectáreas, pero el nuevo lugar apenas si les servía para lograr una producción de autoconsumo.
Debido al cambio de entorno, la actividad económica dio un giro completo y se diversificó. Algunos se dedicaron al comercio, otros comenzaron a pescar en la nueva presa y surgió con fuerza el fenómeno de emigración de jornaleros agrícolas.
La emigración más fuerte se dio en los años 90. Desde entonces se caracteriza por tener un flujo migratorio permanente y estacional a estados del norte del país y a los Estados Unidos. En el periodo 1995-1999, se detectó la tasa migratoria de -1501.
Un dato que revela la imposición que sufrieron los jalapanecos con la construcción de la Presa ‘Benito Juárez, es que el decreto de expropiación de tierras se publicó el 31 de mayo de 1974, trece años después. En lo que menos pensó el gobierno en aquel tiempo fue en el deterioro de la calidad de vida de la población.
Veinte años más tarde se puso en marcha el Centro Reproductor Acuícola de Mojarra Tilapia, en la parte sur de la cortina de la presa, para estimular la actividad pesquera a gran escala. Algo que tampoco ha sucedido.
PANORAMA ADVERSO
Santa María Jalapa del Marqués está compuesta por 23 localidades, aunque sólo 13 de ellas tienen registro: su cabecera municipal, dos agencias y 11 núcleos rurales. El resto son ranchos, con población indígena dispersa.
Su población reportada hasta el 2010 es de 11, 888 habitantes, lo que representa una variación de 765 personas con respecto al 2005. Aparte de la cabecera municipal que concentra el 75.67 por ciento de la población, las localidades más habitadas son Llano Grande con 4.1 por ciento; Llano Vería, con 2.81; San Cristóbal con 7.29, y Colonia Presidente Juárez con 1.55. El resto se reparte entre sus demás comunidades.
Es un municipio de media marginación, pero con localidades de marginación muy alta y alta, según los datos aportados por las Cédulas de Información Municipal de la Unidad de Microrregiones, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).
Jalapa del Marqués tiene 9 localidades con grado de marginación muy alto, 10 con grado de marginación alto, 1 con grado de marginación medio y 3 con grado de marginación no determinado.
El 14.43 por ciento de la población mayor de 15 años no sabe leer ni escribir. Otro 14.75 no tiene ningún grado de educación básica y solo el 15.96 ha concluido su educación primaria.
La producción de maíz es principalmente de temporal y para consumo familiar. En caso de excedentes, se vende en el mercado de Tehuantepec, pero ahí se los pagan a bajo precio, porque los comerciantes ya tienen a sus proveedores.
El cultivo primordial es el maíz con 65.05 por ciento, el ajonjolí con 27.30 y el coco con 2.28. El resto son frijol, limón, papaya, tomate rojo y melón.
Hay 25 caminos cosecheros que nunca han sido rehabilitados y en época de lluvias es imposible transitar por ellos para sacar las cosechas.
PESCA Y TURISMO, POSIBLES OPCIONES
Al verse privados de sus mejores tierras cultivables y recibir a cambio terrenos áridos, los jalapanecos se vieron obligados a dedicarse a la pesca en la nueva presa. Pero esta actividad todavía se realiza con métodos artesanales, a través de redes de trasmallos, tarrallas, lanchas de remo y algunas lanchas de motor.
Con el paso del tiempo, la pesca se convirtió en una de las principales actividades económicas de la población. Actualmente son más de mil pescadores los que realizan esta actividad en el día, la tarde y la noche.
El tamaño y sabor de la mojarra tilapia que se captura en la presa de Jalapa del Marqués ha tomado prestigio en la región y es motivo de una incipiente actividad turística.
Desde la época precolombina, Yuxhi o Yúúchi, nombre de Jalapa en dialecto zapoteco, fue la ruta natural de los ejércitos aztecas en su paso hacia Guatemala y era ocupado como sitio de descanso.
Posteriormente en 1528 pasó a formar parte del dominio de Hernán Cortés como Marqués del Valle de Oaxaca, quien gustaba ocupar este lugar como sitio de veraneo y para la práctica de la cacería.
Su clima cálido, con temperaturas superiores a los 24° centígrados, es del agrado de los viajeros. Su tipo de vegetación está compuesta por mezquites, huizaches, cucharita, roble, caoba, cedro cascalote, tepehuaje, pochote y guanacastle, así como matorrales, órganos, pitayos, nopales, biznagas, flor de mayo y uña de gato, entre otros.
Su fauna está integrada por venado cola blanca, coyote, gato montés, leoncillo, tigrillo, comadreja, tepezcuintle, tejón, armadillo, jabalí, zona gris, mapache, tuza, tlacuache, liebre, conejo y ardillas grises.
Así como águila, gavilán, faisán, codorniz, chachalaca, guacamaya verde, perico, pájaro carpintero, correcaminos, zopilote, búho y paloma de collar, además de reptiles como la víbora de cascabel, coralillo e iguana negra, entre otros.
Jalapa está flanqueada por las montañas Vixañatul, Cerro del Marqués y Cerro del Tizate, así como otras elevaciones de la Sierra Madre Oriental, que le dan un entorno natural atractivo.
En su Plan Municipal de Desarrollo Rural Sustentable, los jalapanecos proponen la creación de Unidades de Manejo Ambiental (UMAS) para la preservación del venado cola blanca y la iguana negra, así como un proyecto ecoturístico, con impulso a las artesanías, para fomentar la afluencia de visitantes.
Las opciones para el desarrollo económico están claras, sólo se requiere el apoyo gubernamental, pero éste simplemente no llega.
HISTORIA
Según José Antonio Gay, la fundación de Jalapa del Marqués se remonta a los años 1496-1497, como parte del reinado zapoteca que tuvo su capital en Zaachila.
En el año 1522 llegaron al Istmo de Tehuantepec los primeros conquistadores españoles al mando de Pedro de Alvarado en su paso a Guatemala.
En 1538 llegan los primeros sacerdotes dominicos y ordenan la construcción de un templo y anexo un convento.
Posteriormente el 8 de agosto del 1528 pasó a formar parte del dominio de Hernán Cortés como Marqués del Valle de Oaxaca.
RECUADRO:
Localización
Santa María Jalapa del Marqués (Xalapa en náhuatl: ‘tierra de raíz’), es una localidad ubicada en el distrito de Tehuantepec, en la región del Istmo. Se localiza en las coordenadas 95°27’ longitud oeste 16°26’ latitud norte, a una altura de 160 metros sobre el nivel del mar.