Desde temprana hora, los comuneros de Chicapa se trasladaron en camionetas hasta los límites con el municipio vecino, y con palas, picos y barretas, rompieron la carretera para impedir el tránsito vehicular.
El agua de la presa junto con los escurrimientos originados por las precipitaciones podría generar algunas complicaciones menores en las zonas aledañas al río.
Las autoridades de la ciudad señalan que una serie de llamadas se están realizando a comerciantes, empresarios y emprendedores a nombre del Ayuntamiento.
Molestos con sus vecinos de San Dionisio del Mar, por daños a sus tierras, pobladores de Chicapa de Castro, amagaron con cerrar el paso sobre el camino que conduce a esta comunidad ikoots.