Los terrenos abandonados por su propietario se han convertido en focos para la inseguridad y salud pública de miles de ciudadanos que optan por vivir una vida en completa calma.
Un predio en total descuido genera fauna nociva, criaderos de moscos, ratas, zancudos y entre insectos rastreros, mientras que visualmente se puede percibir como un lugar para esconderse personas para delinquir.
Ante el repunte de los robos y asaltos a casas habitación, los vecinos de la colonia 12 de Octubre, Tagolaba, Siglo XXI, El Pitayal, entre otros comenzaron a organizarse para enfrentar la inseguridad.
"Es una estrategia para cuidarnos unos a otros, y que nos han orillado a realizar porque la delincuencia no da tregua, los asaltos y robos a casa habitación no bajan y si no nos unimos los ladrones harán lo que quieran”, aseguró Pedro López, uno de los vecinos afectados.
"El ladrón llega a cualquier hora del día para hurtar, aunque tiene mayor presencia en las noches cuando muchos de nosotros estamos dormidos", dijo.
Los vecinos de la colonia Santa Elena señalan que hay varios terrenos donde se encuentran lotes con maleza, y algunas personas los ocupan como basurero y hasta para ocultarse las personas que llegan a delinquir, por lo que instan a sus dueños limpiarlos.
Explican que ciudadanos de varias colonias aledañas viven con temor todos los días, ya que, además de carecen de vigilancia por parte de las diferentes corporaciones de seguridad pública, hay calles que todavía no tienen alumbrado público y hay muchas veredas ocultas que utilizan los maleantes para lograr escapar tras cometer un atraco a un domicilio.