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Deslaves amenazan conexión con la región del Istmo

Foto(s): Cortesía
Amando Orozco

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca. -Un operativo de emergencia vial se mantiene activo en la carretera federal 190 Oaxaca – Tehuantepec, donde cuadrillas del Centro de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) trabajan en el retiro de toneladas de lodo, piedras y escombros provocados por los primeros deslaves de la temporada de lluvias.

Las autoridades federales confirmaron que el despliegue prioritario de maquinaria pesada se concentra en el tramo de Santiago Matatlán a El Camarón. La dependencia emitió una alerta urgente a transportistas para circular con extrema precaución, moderar la velocidad y acatar las indicaciones del personal debido a que las maniobras se realizan con el tránsito abierto de forma intermitente.

La preocupación entre los sectores productivos va en aumento, ya que la temporada pluvial apenas comienza y la vulnerabilidad de la ruta es evidente. La carretera federal 190 es la principal arteria logística que conecta a los Valles Centrales con la región estratégica del Istmo de Tehuantepec.

Cámaras de comercio y líderes transportistas advirtieron que un corte total de la circulación en este punto provocaría un estrangulamiento económico inmediato, pérdidas millonarias por retrasos en el transporte de mercancías hacia el Corredor Interoceánico y problemas de desabasto en el sur del estado.

La crisis de conectividad se agrava por las condiciones de la autopista Mitla–Tehuantepec. Esta vía de cuota, que prometía ser la alternativa de alta velocidad, se encuentra completamente inhabilitada desde el colapso del túnel falso conocido como "El Tornillo".

Ante la falta de avances en la súper carretera y el descarte de la reconstrucción del túnel por inviabilidad estructural, toda la presión del transporte de carga pesada recae sobre la antigua y sinuosa carretera libre, la cual hoy se encuentra bajo el asedio del clima y el riesgo de nuevos derrumbes.