SALINA CRUZ, Oaxaca.- Muy lejos de su tierra vio el final de sus días el joven istmeño, era parte de la denominada "Fuerza Tamaulipas" que combate a la delincuencia en el norte del País, él cayó en cumplimiento de su deber.
Lo traen a casa
El policía Alejandro Rodríguez Soriano tenía 23 años y era originario de Salina Cruz, murió en la madruga del 24 de noviembre, cuando su unidad fue sorprendida por un grupo de personas fuertemente armadas.
Ante el deceso, la mamá de Alejandro, que vive en Salina Cruz, acudió a recibir el cuerpo de su hijo para que fuese enterrado con honores en la localidad de San Cristóbal, perteneciente al municipio de Jalapa del Marqués, donde también tenía familiares y amigos.
Después de graduarse de la Academia de Policía, Alejandro se unió a la Policía Estatal Acreditable (PEA) que opera en Tamaulipas tras las salida de la Gendarmería.
En tanto fue iniciada la averiguación previa correspondiente por parte de las autoridades ministeriales, por los hechos en los que perdió la vida.
Alejandro era parte de la Fuerza Tamaulipas.
En cumplimiento del deber
La fría madrugada del viernes 24 de noviembre ocurrió un enfrentamiento en la colonia Cumbres de Reynosa, Tamaulipas.
Apenas tenía Alejandro tres meses en la PEA, el ataque ocurrió cuando la Policía recibió el reporte sobre un retén apócrifo que habían instalado gente armada, suceso no muy extraño en Tamaulipas, y fueron a corroborar la denuncia.
Los primero en llegar, según medios locales, fueron elementos del Ejército Mexicano, y a ellos se sumaron los policías estatales.
Al llegar al sitio indicado los policías fueron emboscados y se desató una balacera, las incandecentes balas cruzaron de bando a bando y finalmente los policías repelieron la agresión; lamentablemente, el salinacrucense Alejandro Rodríguez Soriano perdió la vida en el lugar, en el cumplimiento de su deber, al recibir varios impactos de arma de fuego de grueso calibre en diferentes partes del cuerpo.
