JUCHITÁN, Oaxaca.- A balazos, tres delincuentes que eran perseguidos por policías lograron darse a la fuga, la noche del pasado miércoles.
Un asalto común estuvo a punto de terminar en tragedia.
Los malandros fueron sorprendidos por los uniformados al perpetrar un atraco, pero lograron darse a la fuga a balazos.
Los policías que los perseguían, salvaron sus vidas al no recibir ningún impacto de bala.
Reportan un simple accidente
Eran cerca de las 22:00 horas cuando una simple llamada telefónica de auxilio sobre un motociclista presuntamente arrollado movilizó a policías municipales y elementos de rescate.
El testigo indicó que un joven motociclista, de unos 25 años de edad, había resultado lesionado y se encontraba derribado sobre la calle Cinco de Septiembre, esquina con la avenida Álvaro Obregón de la Primera Sección.
Policías municipales y paramédicos del Heroico Cuerpo de Bomberos se trasladaron al lugar.
Dos elementos de la Policía Motorizada fueron los primeros en llegar y se percataron que este accidente se había derivado de un violento robo en proceso.
Los uniformados observaron que la motocicleta del lesionado estaba siendo hurtada en ese preciso momento.
Los maleantes se percataron de la llegada de los policías al lugar, por lo que decidieron abandonar la moto que tenían como botín, para abordar un mototaxi color blanco, el cual partió a toda velocidad.
De esta manera se inició una peliculesca persecución.
Atienden paramédicos al lesionado
Mientras que la persecución ocurría, los paramédicos del Heroico Cuerpo de Bomberos atendieron al joven motociclista asaltado.
Aturdido por el golpe al caer de su vehículo y golpearse la cabeza, el motociclista comentó que es repartidor de Tortas Chilangas, y que los delincuentes lo esperaban para despojarlo de su unidad de motor.
Con una mano en la cabeza, el joven narró como dos de tres asaltantes le apuntaron con un arma de fuego a la cabeza y le exigieron la entrega de la motocicleta.
A pesar de su nerviosismo, logró acelerar su motocicleta para tratar de evadir a los malhechores.
Los malandros salieron a pereseguirlo en un mototaxi que los estaba esperando y que era manejado por un cómplice.
Con la unidad de pasaje, los tres delincuentes lo chocaron para derribarlo de la moto.
Por esta razón, el motociclista perdió el control de su unidad de motor y se proyectó contra la barda de un negocio que se encuentra en el lugar.
El piloto dijo que cayó al piso casi en estado inconsciente. Fue entonces que la llegada de los policías motorizados lo salvó de la furia de los maleantes.
Tras ser atendido por los paramédicos, el afectado se reincorporó.
Familiares y amigos del joven motociclista, quienes habían llegado en su auxilio, lo ayudaron a trasladarse a su domicilio para evitar que fuera de nueva cuenta asaltado.
Persecución termina a balazos
En tanto, el mototaxi de los pillos enfiló con rumbo al crucero de esta ciudad.
Detrás de la pequeña unidad de pasaje, iban a toda velocidad los dos policías motorizados.
Los uniformados acortaban la distancia con los fugitivos, mientras vía radio pedían el apoyo de sus compañeros.
Cerca del canal 33, los policías motorizados estaban por alcanzar el mototaxi y detenerlos a los malandros.
De pronto, de la unidad de pasaje salió una mano que empuñaba un arma de fuego.
El delincuente disparó en varias ocasiones contra los dos policías motorizados.
Ante esta situación, los uniformados decidieron frenar de manera intempestiva, lo que ocasionó que derraparan.
Ambos policías resultaron ilesos ante los disparos provenientes del mototaxi de los delincuentes.
En cuestión de minutos, el mototaxi se perdió entre la obscuridad de la noche.
En esta ocasión, los policías y los delincuentes tuvieron algo en común: Ambos se quedaron con las manos vacías.
Otro asalto de los delincuentes
Después de este fallido atraco, se logró establecer que una persona fue asaltada en la Octava Sección Cheguigo, por tres delincuentes que se desplazaban en un mototaxi color blanco.
Se presume que es el mismo mototaxi que poco antes había participado en la persecución policiaca.