JUCHITÁN, Oaxaca.- Ante la imparable ola de violencia que azota a su municipio, el presidente panista de San Francisco Ixhuatán, José Luis García Henestroza, solicitó apoyo urgente a la Federación y al gobierno estatal para combatir a la delincuencia organizada que mantiene asolada a los habitantes de esta localidad de la zona oriente del Istmo.
“Pido auxilio para mi gente por todo lo que está pasando acá”, dijo el munícipe al tiempo que culpó a los gobiernos estatal y federal de no realizar su tarea de salvaguardar la integridad de los todos los ciudadanos, cuando se está viviendo en un clima de total incertidumbre.
“Nosotros estamos tratando de contener a la delincuencia común, esos que se roban tanques de gas, bicicletas, una gallina, guajolotes o marranos, pero con la delincuencia organizada es necesario que haya presencia del gobierno federal y estatal, pues obviamente nosotros sin armas no podemos hacerles frente”, enfatizó.
Esfuerzos infructuosos
Señaló que de nada sirvieron las reuniones con el entonces secretario de Seguridad Pública del Estado, Alberto Esteva Salinas, donde se buscaban acuerdos para favorecer el tema de seguridad de la región, pues desafortunadamente todo se dejó a un lado.
Apenas el pasado lunes, el munícipe se reunió con el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública en el Estado y le pidió apoyo con la presencia permanente de la policía estatal; “nosotros les daríamos alojamiento, alimentación y combustible, pero me dijo que lleva cuatro días en el cargo y que iba a checar la situación”.
Molesto por la respuesta del titular de la SSPO, cuestionó el cerco policiaco que mantienen desde hace meses en la sede del IEEPO, mientras los pueblos están sin seguridad y afectados por la delincuencia organizada, “pues ocupan a la policía para otras pendejadas”.
Mientras tanto, la población cansada de tantos delitos, tomó ya la determinación de establecer rondines de vigilancia en las colonias, barrios, salidas y entradas de la población con la finalidad de disuadir la comisión de los actos delictivos.
En la medida de sus posibilidades el Ayuntamiento apoya con el combustible; además se están construyendo pilares de concreto en los cuatro accesos a la población para colocar cadenas y controlar el ingreso y la salida de personas.
“Es como una policía comunitaria que está haciendo la labor del personal que está cobrando por hacer esa chamba de seguridad”, señaló el edil.
En medio de todo esto, algunos comercios han cerrado sus puertas, casas de empeño se han ido de la población; mientras que el próximo 13 de diciembre, será el último día en que la sucursal de Bansefi, abra sus puertas al público, pues próximamente cambiará su sede a Reforma de Pineda.