JUCHITÁN, Oaxaca.- Empezó como un pequeño zumbido, para luego llegar a una tremenda sacudida; así se sintió pasada la una de la tarde de este sábado, el sismo de magnitud 5.3, localizado a 48 kilómetros al sureste de Salina Cruz, de acuerdo con los datos emitidos por el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
El pánico se apoderó de los juchitecos que apenas pasan unos días en calma, cuando vuelven a sentir el movimiento violento de la tierra, que no para desde el 7 de septiembre pasado.
El fuerte temblor registrado ayer, hizo que varias personas abandonaran sus viviendas y las oficinas para salir a los patios o a la calle; la sacudida, aunque fuerte fue breve, con suficiente intensidad para lograr accionar las alarmas de los autos, lo que envolvió a la ciudad de un ambiente de incertidumbre.
La gente siempre se pregunta cuándo terminará de temblar, aunque nadie les ha dado respuesta; leen los casos de terremotos de otros países en donde pasa hasta un año para que las réplicas cesen.
El director de la Coordinación Municipal de Protección Civil, José Antonio Marín, luego de realizar un recorrido con su equipo, informó que no hubo “reporte de afectaciones en nuestro municipio de la Heroica Ciudad de Juchitán, nada más que el susto”.
“El Istmo sigue bajo el asedio de los temblores, la tierra no para de moverse”, dijo una persona en la calle. Algunas consideran que no es conveniente iniciar una construcción con las réplicas de esta magnitud.
Algunas personas se han acostumbrado a las réplicas, tanto que no se inmutan con los sismos y se mantienen en sus lugares; en cambio, otros viven en constante tensión, reconocen que sufren nerviosamente por los sismos y que les han recomendado tomar terapias.
El fuerte temblor de la tarde de este sábado se sintió en varias localidades de la región istmeña. En Tehuantepec, Salina Cruz, Ixtepec y Unión Hidalgo también se percibió, pero sólo quedó en un susto.
Del susto al humor...
Tras el susto que generó ayer el sismo de 5.3 grados en la escala de Richter, ocurrido a las 13:17 horas con epicentro en el sureste de Salina Cruz, el humor se apoderó de las redes sociales, donde se pudo notar el ingenio y la creatividad de los usuarios.
Y es que después de la fuerte sacudida, a través del Facebook se puede ver ahora que muchos usuarios pasan del susto al humor, cada vez más rápido, lo que hace suponer que se están “acostumbrando” a los temblores, los cuales han sorprendido a la población desde el 7 de septiembre.
Comentarios como “…seguimos en modo vibrador”; o “…mejor vamos a la pachanga, si me agarra que me agarre bailando”, se leyeron en varios muros de la famosa red social; otros usuarios lanzaron plegarias al Todopoderoso.
Para muchos, el fuerte sismo de este sábado pasó desapercibido y sólo se percataron segundos después, cuando de algunos establecimientos comerciales comenzó a salir la gente.
“Qué bueno que no lo sentí, iba caminando en ese momento y dicen que estuvo fuerte”, señaló una ciudadana que acudía al centro a realizar sus compras.