SALINA CRUZ, OAX.- A menos de 10 kilómetros del centro de la ciudad se sitúa la agencia municipal de las Salinas del Marqués, ampliamente conocida y muy popular por sus playas y el carácter aguerrido de sus habitantes. Aquí viven unas mil 400 personas. La pesca de camarón en la laguna y la extracción de sal, son las principales actividades económicas. Como en la mayoría de las comunidades istmeñas, los lugareños y productores dependen de las condiciones climatológicas para el cultivo de ambos productos.
Este 2016, comentan los pobladores, será para las Salinas un año para olvidar. Se encuentran viviendo una de las etapas más críticas por la merma en la economía local.
Por un lado, la sequía que se intensificó a lo largo de los últimos dos años, los hizo tambalear, y aunque esperaban con ansías las lluvias, las que cayeron como parte de la tormenta tropical "Earl" terminaron por hacerles perder la esperanza. Las aguas del primer fin de semana de agosto, dicen, fueron el tiro de gracia. No habrá camarón, y tampoco sal.
Desde lejos se pueden observar los daños ocasionados por la furia de "Earl". Costales tirados por toda la orilla de la laguna son la muestra de los daños ocasionados a la cosecha de sal; laguna llena de agua cuando apenas hace 15 días los hombres de bronce de la Salinas ya se encontraban levantando la cosecha del condimento, listo para ser envasado. La tormenta tropical les arrebató sus ganancias.
Paradójicamente, la pesca de camarón se vio limitada por segundo año consecutivo por falta de agua. Para cuando las lluvias llegaron, el producto no se había logrado.
Resignación y desesperanza
Recostado sobre su hamaca , echa a base de chinchorro con sus propias manos, se encuentra Enrique Osorio, trabajador de la sal. Osorio está resignado ante la pérdida de la cosecha, dice que no queda más que buscarle de otra cosa para salir adelante.
"Tenía como dos meses que no trabajaba ya que la venta de chinchorro y redes está muy baja, estaba trabajando en la sal que se dio estos días, como era poca la que se juntó solo trabajábamos unas tres horas, hasta que repentinamente llegó la lluvia y se llevó lo poco que habíamos reunido, fueron pocos compañeros los que pudieron salvar su producto", comenta.
Los trabajadores de la sal confiaban en los vientos y el sol que habían predominado. Sin embargo, las sorpresivas aguas de "Earl" lo complicaron todo.
"La lluvia no avisó, de un momento a otro llegó y se llevó toda la sal, en ese momento que estaba a punto de caer el agua comenzamos a correr todos par envasar el producto que ya habíamos juntado y sacarlo de ahí, pero fueron pocos los que lograron hacerlo, la mayoría perdió su cosecha y con ello el sustento de sus familias de por lo menos dos meses, esta lluvia lejos de beneficiar solo trajo pérdidas para nuestras familias".
Quien también es conocido como "Pala" narró que primero sufrieron por la falta de lluvias para poder lograr la cosecha de camarón, lo que finalmente no ocurrió por la prolongada sequía. "Este es el segundo año consecutivo que no se puede lograr la cosecha del camarón en la laguna, entró mucha larva del mar, pero como no llovió a tiempo la sal de la laguna y lo caliente del agua mataron el producto; por el agua que cayó llego a destiempo, ya no se pudo salvar nada del camarón, ya la sal se había formado en algunas partes".
El pecado
En las Salinas del Marqués, el 70 por ciento de los pobladores aproximadamente se dedica a la pesca de camarón, pero han soportado ya 24 meses sin poder pescar. "No sabemos qué pecado estamos pagando", ironizó el trabajador.
"La temporada de camarón es una fuente de trabajo para los verdaderos salineros, entre hombres y mujeres trabajadoras que se meten a la laguna con su chinchorro y su canasta a pescar, pero ya vamos dos años de castigo, quizás sea la envidia que existe entre nosotros, no es bueno pelear por el producto", dijo.
Para paliar la crisis, "Pala" es apoyado por su esposa. "Ella hace tortillas para vender y con eso salimos adelante, en las mañanas me voy a pescar al mar para que salga cuando menos para el desayuno y la comida, ya no me preocupo tanto ya que solo quedamos mi esposa, mi nena pequeña y yo, con lo poco que caiga salimos adelante, si no le buscamos de lo que caiga: albañil, vendo leña, hay que buscarle para comer".
Sin apoyos
El hombre lamentó que no haya apoyos para superar las afectaciones. "Acá no nos llega ningún apoyo en este tipo de afectaciones y si llegan los únicos beneficiados son los directivos de las cooperativas, ya que ellos se quedan con los recursos, no lo reparten con los verdaderos pescadores, alguien debería de ayudarnos ya que hay muchas mujeres que son solas y que viven de la pesca y la sal, y quién sabe cómo le van a hacer en estos próximos meses para sacar adelante a sus hijos".
1,400 Pobladores en las Salinas.
70 Por ciento de dedica a la pesca de camarón y cosecha de sal.
65 Por ciento de la población total es oriunda de las Salinas.
15 Por ciento de la población trabaja para Petróleos Mexicanos.