JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca. -Trabajadores del Instituto Tecnológico del Istmo exigieron una investigación urgente a las autoridades competentes ante una serie de irregularidades que involucran a directivos y líderes sindicales.
La base laboral denuncia que la gestión de la directora Marisol Altamirano ha priorizado los intereses políticos y personales sobre la legalidad y el mérito profesional.
En este centro de trabajo coexisten las delegaciones sindicales Sección 22 y Sección 61; sin embargo, los empleados de la institución señalan que, en lugar de defender los derechos laborales, ambas organizaciones responden a agendas particulares.
Acusan a Manuel López Vázquez (auxiliar del nivel homologado) y al Ingeniero Posada (secretario delegacional D-II-3 de la Sección 22) de promover divisiones internas para generar presión política. Acciones han quebrado el ambiente de trabajo y generado actos de presunta discriminación en la asignación y pago de bonos.
Por su parte, la base trabajadora ha calificado como pasiva e insuficiente la postura de la Sección 61 ante estos atropellos. En un supuesto contubernio entre el delegado sindical y la actual directora, se le otorgó un interinato a Manuel López Cruz, quien jamás se ha presentado a impartir clases.
Ante estos señalamientos, el secretario general de la Delegación D-V-71 de la Sección 61, Wilbert Guerra, declaró en entrevista no tener conocimiento previo sobre este caso en particular.
El líder sindical afirmó que ya solicitó formalmente a las autoridades del Tecnológico la información correspondiente para aclarar la situación. Asimismo, se deslindó de manera tajante de cualquier contratación o beneficio otorgado dentro del plantel.
Una de las denuncias más graves del personal señala de manera directa a Manuel López Vázquez, quien cuenta con una cartera sindical que no lo exime de sus obligaciones laborales en el plantel.
Los inconformes aseguran que, bajo la protección de la actual directora Marisol, se le otorgó un interinato a López Cruz, quien jamás se ha presentado a impartir clases.
La administración de la directora Marisol también es duramente criticada por la designación de los mandos superiores. Los trabajadores califican como un "premio" el nombramiento del actual subdirector, un profesor señalado por no haber asistido a dar clases durante más de 17 años.
La base laboral afirma que la dirección actual carece de criterios de experiencia, capacidad o mérito profesional, basando los puestos clave únicamente en relaciones personales.
Ante este panorama, los empleados demandan una intervención inmediata para restaurar la legalidad, la equidad y el respeto institucional en el Tecnológico del Istmo.