Tras un mes sin clases, alumnos, padres de familia y maestros del Istmo de Tehuantepec están en incertidumbre por la reanudación de actividades en escuelas de educación básica, media superior y superior.
La poca información que circula en los 41 municipios afectados por los sismos del 7 y 23 septiembre pasado se da vía redes sociales o rumores de vecinos que han conversado con personal que labora en los centros escolares.
Rosa Ramírez López, madre de Abraham Yavé Vásquez Ramírez, alumno de quinto grado que estudia en Centro Escolar Juchitán derribado tras el temblor, dijo que el profesor de su hijo les informó que la reanudación de clases se hará en el Deportivo Biniza, que se ubica a 2 kilómetros de la escuela derrumbada.
La tutora aseguró que contarán con transporte público gratis y cada representante de grupo, dos papás y un maestro se rotarán para vigilar a los menores que tomen clases en esta sede alterna.
Ramírez López urgió a que se reanuden clases para que los menores se distraigan y salgan del trauma que les provocaron los sismos.
"Yo creo que se van a distraer porque la escuela tiene un psicólogo y los niños tienen clases de inglés. Es un mes que estamos en la calle con una lona", expuso la mujer sentada frente a los escombros de su casa que resultó con pérdida total.
etalló que en el Centro Escolar afectado tomaban clases más de 700 alumnos y todos los profesores pertenecen a la Sección 22.
Yo le dije al maestros que los niños están en casa y no sabemos si los profesores van hacer sus plantones. Los niños van a perder mucho y no tiene caso que les regalen la calificación, por eso no se aprende", sostuvo.
Agregó que su hija estudia en el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (Cobao) de Espinal, donde tampoco hay clases porque varios salones resultaron afectados.
El niño Abraham Vásquez contó que sus libros se quedaron en su salón de clases, que fue destruido, y su mochila la rescató de los escombros de su casa.
"Tengo mi mochila nueva que me compraron y mi cuadernito. También tengo mis zapatos y mi uniforme. Yo ya estoy aburrido. Tengo en mi mente todo esto que nos pasó. Todo el día estoy aquí sentado y a veces juego con mis vecinos.
"Quiero terminar bien mis estudios porque si no voy a terminar mal y entonces no voy a poder ganar más dinero. Yo quiero regresar a clases", platicó.
Yanira Pérez López, madre de familia del Preescolar Jesús González Cortázar, que se ubica en la Ventosa, también mostró su preocupación por el regreso a clases.
La tutora comentó que en esta región los estudiantes no tuvieron ni un mes de clases.