Vivir cerca de arroyos y de ríos representa uno de los mayores riesgos durante la presente temporada de lluvias. Los principales peligros son las inundaciones y los desbordamientos, además de la erosión del suelo, la cual, puede ocasionar la caída de estructuras de las viviendas.
Para algunas personas, vivir cerca de un río es una fuente de agua ante la escasez del vital líquido que permite satisfacer las necesidades más apremiantes del hogar; sin embargo, también es un factor de riesgo.
De continuar las lluvias, los escurrimientos podrían aumentar el nivel de los ríos, y el riesgo de un desborde podría ocasionar algunos problemas.
El crecimiento del caudal de los ríos obedece a las intensas lluvias que actualmente se registran en la zona, lo que ha puesto en alerta a la población, en especial a las familias que habitan cerca de las riberas del afluente.
Entre las principales comunidades que se verían afectadas destacan los barrios de Lieza, Santa María y Santa Cruz. Así mismo Jalisco y El cerrito, aunque de menor riesgo por el bordo de contención construido en esos lugares.
En el barrio Lieza, el rio incrementó su nivel de captación y comenzó a subir hacia los primeros asentamientos humanos que se encuentran cerca del caudal.
Sulma Santos Revueltas vecina del barrio Lieza expuso el grave peligro que existe para las personas que viven cerca del río Tehuantepec, pues, aunque las lluvias no han sido muy fuertes, empiezan a provocar algunas afectaciones.